Perdonar y que te perdonen, un abrazo, una cena con amigas, tu canción favorita, una llamada que esperabas con impaciencia, ver una película de la infancia, darte una ducha de agua fresquita en días de calor, escuchar la voz de alguien querido, cuando una foto te inspira un recuerdo bonito, una caricia, que te digan lo guapa que estás hoy, que te comprendan, salir de dudas, un buen polvo, una conversación interesante con un amigo, ir de compras con una amiga, tomar una cervecita al sol, una siesta en la playa, saber de alguien que hace tiempo del que no sabes nada, un viaje muy lejos, tener un secreto con alguien, una mirada cómplice, hablar las cosas claras, ver las estrellas, una sonrisa sincera, encontrar pequeños tesoros escondidos de los que no te acordabas, reconciliarte con alguien, un beso con sentimiento, unas lágrimas de vez en cuando, escuchar el silencio, comer chocolate, reír hasta que te duele la barriga, coger un puntito con vino... Gracias a todos los que habéis compartido conmigo algún momento de los que me curan y ayudan a cicatrizar... os quiero y os necesito para seguir viviendo estos momentos únicos tan bonitos que me llenan de energía positiva...GRACIAS!!!!!!Tras la puerta
En el mundo existen muchos tipos de puertas. Todas nos conducen a algún sitio, ya sea fuera o dentro. Y detrás de cada una de ellas hay una emoción, una situación, una persona. Siempre que vamos a atravesarlas surge en nosotros un pensamiento que dará lugar a cumplir o no nuestras espectativas o quizá a llevarnos alguna que otra sorpresa.
De puertas para adentro empezamos a ser nosotros, despojándonos de las capas que fabricamos para poder atravesar todas esas puertas de nuestro día a día y aunque eso sea bueno de vez en cuando, quiero reinvindicar que no tengamos miedo a abrir puertas y a cerrarlas cuando sea necesario, que seamos conscientes de las emociones y pensamientos que nos llenan al hacerlo y poner esperanza y energía en lo que nos encontraremos al otro lado. Yo quiero compartir las experiencias que me da abrir, cerrar, entornar, pintar y decorar cada una de las puertas que me encuentro en mi vida.
martes, 29 de mayo de 2012
Cosas que curan....
Perdonar y que te perdonen, un abrazo, una cena con amigas, tu canción favorita, una llamada que esperabas con impaciencia, ver una película de la infancia, darte una ducha de agua fresquita en días de calor, escuchar la voz de alguien querido, cuando una foto te inspira un recuerdo bonito, una caricia, que te digan lo guapa que estás hoy, que te comprendan, salir de dudas, un buen polvo, una conversación interesante con un amigo, ir de compras con una amiga, tomar una cervecita al sol, una siesta en la playa, saber de alguien que hace tiempo del que no sabes nada, un viaje muy lejos, tener un secreto con alguien, una mirada cómplice, hablar las cosas claras, ver las estrellas, una sonrisa sincera, encontrar pequeños tesoros escondidos de los que no te acordabas, reconciliarte con alguien, un beso con sentimiento, unas lágrimas de vez en cuando, escuchar el silencio, comer chocolate, reír hasta que te duele la barriga, coger un puntito con vino... Gracias a todos los que habéis compartido conmigo algún momento de los que me curan y ayudan a cicatrizar... os quiero y os necesito para seguir viviendo estos momentos únicos tan bonitos que me llenan de energía positiva...GRACIAS!!!!!!domingo, 27 de mayo de 2012
De cansancio, nostalgia y demás rarezas de la vida.
No es cierto que hay veces que uno se siento raro y no sabe describir exactamente lo que le pasa, todo y nada...nada y todo. Así es esta tarde de domingo...
Las tardes de domingo suelen ser así, aburridas y nostálgicas, además basta que algo te haya pasado durante la semana para que te vuelva una y otra vez a la cabeza durante esta infinita tarde.
Cuando era pequeña pasabamos los domingos de la película de despúes de comer a la vida en familia, los juegos reunidos, la música ochentera y de nuevo a la rutina de -mañana hay que ir al cole-. Me encantaba estar allí resguardada en aquella casa que me parecía tan segura y confortable. Luego por la noche disfrutaba de irme a la cama y hacer cualquier cosa antes de dormir en mi pequeño espacio, que era todo para mí. Cuando me metía en la cama imaginaba cómo serían las cosas al día siguiente, en mis amigos, mis profes, el patio, los juegos, la calle...
Hoy cuando me meta en la cama estaré cansada de esta semana y con ganas de comenzar una nueva en la que me engulla la rutina y no me haga pensar mucho en todo lo que ronda por mi cabeza y que no me deja dormir, porque ahora cuando me meto en la cama imagino cómo resolver problemas, como arreglar situaciones pasadas, cómo pedir perdón y solucionar cosas que quizá ya no tengan vuelta atrás.
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| Pierre Bonnard |
viernes, 25 de mayo de 2012
miércoles, 23 de mayo de 2012
Hace 16 años.
Cuando una es adolescente hace cosas extrañas. Yo me enamoré. Locamente y con todas las partes de mi cuerpo y mi cabeza. Perdida e irremediablemente.
Estábamos en la misma clase y a mí me encantaba cómo hablaba, cómo se movía, su sonrisa, su mirada.
Él era tan especial, no sé describir lo que sentía pero no podía dejar de pensar en él noche y día, mirarle, intentar hablarle...
Recuerdo muy bien el primer beso que me dio, el sitio donde fue, lo que hablábamos mientras íbamos allí, cómo iba vestido y la sensación que tenía después de aquello. Es curioso como hay ciertas cosas de tu vida que nunca se te borran de la cabeza.
Recuerdo largos paseos por el parque al sol, las risas, sus manos, su voz, las canciones, la piscina, su sudadera amarilla, sus palabras, las caricias...los primeros tiempos. Después pasaron muchas cosas y muchos años...ahora sólo puedo recordar lo bueno. Es increíble cómo cura el paso del tiempo. Y ahora que me he puesto a recordar no estoy tan segura de acordarme de muchas cosas, la mayoría se me han olvidado, es una pena.
Hay veces que me encantaría llamarle y preguntarle cómo le va, qué es de él, tomarnos un café y recordar viejos tiempos. No siempre lo pensé pero ahora estoy segura de tener alguna que otra conversación pendiente con él. Me encantaría mirarle a los ojos y verle a través de los años, poder reírme con él y despedirme con un abrazo.
Seguro, egoista, con mucho carisma, seductor, vital, celoso, con sentido del humor, arisco, luchador, hermético, inteligente, emprendedor, elocuente, creativo, observador... así le recuerdo yo.
martes, 22 de mayo de 2012
lunes, 21 de mayo de 2012
Redescubriendo viejas amistades.
Sin duda hay noches que te remueven todo lo que has experimentado, acumulado durante millones a de años...
El sábado experimenté lo que es volver a charlar con los amigos de la adolescencia, con esos con los que una hizo cosas de las que hoy se avergüenza, esos con los que se comparten las primeras experiencias... con los que aprendí, lloré, reí, bailé, canté, me emborraché...
Espero volver a repetirlo pronto, volver a recordar tantos momentos bonitos y duros vividos a su lado pero q visto desde aquí se suavizan...me ha gustado volver a redescubrir viejas amistades.
El sábado experimenté lo que es volver a charlar con los amigos de la adolescencia, con esos con los que una hizo cosas de las que hoy se avergüenza, esos con los que se comparten las primeras experiencias... con los que aprendí, lloré, reí, bailé, canté, me emborraché...
Espero volver a repetirlo pronto, volver a recordar tantos momentos bonitos y duros vividos a su lado pero q visto desde aquí se suavizan...me ha gustado volver a redescubrir viejas amistades.
martes, 15 de mayo de 2012
Entre el alivio y la decepeción.
Nunca os ha pasado que habéis puesto muchas expectativas en algo y luego no ha pasado.
Eso me ha pasado bastantes veces, precisamente por no aprender de las anteriores en las que dije que no me volvería a pasar.
Ciertamente esperaba con nervios y expectación algo que no ha llegado a pasar... He de decir que tengo sentimientos encontrados, pero está claro que esta vez sí he aprendido, lo que no quiere decir que no me vuelva a equivocar.
Por un lado siento alivio de que no haya llegado ese momento pero sin duda detrás de todo hay decepción...en este tipo de situaciones no se puede evitar.
Eso me ha pasado bastantes veces, precisamente por no aprender de las anteriores en las que dije que no me volvería a pasar.
Ciertamente esperaba con nervios y expectación algo que no ha llegado a pasar... He de decir que tengo sentimientos encontrados, pero está claro que esta vez sí he aprendido, lo que no quiere decir que no me vuelva a equivocar.
Por un lado siento alivio de que no haya llegado ese momento pero sin duda detrás de todo hay decepción...en este tipo de situaciones no se puede evitar.
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